9 jul 2017

Una de romanos

 Articulo publicado en  El Veïnat de julio.



Por PAQUI LIMORTI

Entre los años cincuenta y sesenta esta era la frase que pronunciábamos cuando íbamos al cine a
ver una de esas películas, malas la mayoría, que ambientadas en el más impresionante Imperio de la Historia no paraban de estrenarse, dando mucho juego y constituyendo un género en sí mismas. De la mayoría ni siquiera recordamos sus nombres, aunque había excepciones como Ben-Hur, Espartaco y alguna que otra más. Últimamente el tema de Roma se toca con mayor rigor y nos ofrece obras más dignas. La lectura del libro S.P.Q.R. (“El senado y el pueblo de los Romanos”), una historia de la antigua Roma de Mary Beard catedrática de Cambridge, me ha hecho rememorar la importancia con la que la historia de este Imperio todavía contribuye a definir nuestro pensamiento y la visión del mundo actual, aunque la autora nos derriba muchos mitos al decir que no todo relucía en Roma: "La suciedad y el olor pestilente, y la pobreza … detrás de la rutilante fachada de mármol". Mary tiene el aspecto de una hippie mayorcita y ha sido una de las primeras mujeres en pertenecer a la Academia Inglesa. Por su divulgación histórica recibió el premio Príncipe de Asturias de Humanidades y Ciencias Sociales 2016. La historia de Roma todavía se está reescribiendo y los restos de monumentos, calzadas, mosaicos, etc., se siguen descubriendo cada día. Nos ha aportado las ideas de libertad y ciudadanía, así como palabras para la política moderna como senadores y dictadores. En nuestra Península los romanos explotaron minas de oro, plata, cobre, plomo, hierro y mercurio; se alimentaron de nuestros cultivos de cereales, aceites y vinos, e intensificaron el cultivo de estos últimos que competían en calidad con los de Roma. Aprovecharon la ganadería para el transporte y la alimentación; lucharon con los indígenas a los que hicieron esclavos y los incluyeron como tropas para nutrir sus ejércitos; con nuestro esparto fabricaron toda suerte de cestos y cuerdas. Algunos servidores de los emperadores romanos se establecieron en Valencia por la calidad de su clima y de sus tierras. Entre otros restos nos han dejado sus canales de riego y sus calzadas, entre ellas la "Vía Augusta", la calzada romana más larga que unía Roma con Cádiz bordeando el Mediterráneo (1500 Km. desde los Pirineos hasta Cádiz). Se tiene constancia de su importancia por las reparaciones que el Emperador Augusto efectuó en la misma entre los años 8 al 2 aC. En la provincia de Alicante, según algunos autores, pasaba por los siguientes pueblos: Villena, Sax, Elda, Monóvar, Aspe, El Rebolledo, Torrellano, Elx, Rojales y Benijofar. Aproximándonos a nuestra tierra y a nuestra historia se dice que El Cerro de Los Molinos es el asentamiento más antiguo que se conoce de la época romana y el topónimo de nuestro nombre, Monóvar, puede derivarse del latín "Mons Novar", "Monte Nuevo", lo que demostraría su presencia en esta zona. Posteriormente, con la invasión musulmana, podía haber cambiado a Monnhauar (campo florido). El nombre de la pedanía de "La Romana" también puede tener origen romano. En la Crónica de Josep Montesinos escrita a finales del siglo XVIII, se dice que: "las gentes romanas... es muy probable que, además de la principal población, tendrían muchas casas en el barrio y dilatado campo de Monóvar". Según el mismo autor se han encontrado tres monedas de bronce en El Rodriguillo, una de plata junto a la ermita de las Casas del Señor y otras en las inmediaciones del arruinado pueblo y castillo de Chinosa o Chinorla, así como dos lápidas con inscripciones en los cimientos de la antigua iglesia parroquial.



 En un reciente viaje a Mogente, buscando parte de nuestra historia compartida en la época de la Dinastía de los Pere Maça, nos encontramos con su antiguo núcleo de población romana y transitamos por partes de la antigua Vía Augusta, la que recorrió Hércules en su viaje mitológico hacia Occidente y Anibal a lomos de sus elefantes (N-430 y tramos de la A-7); en ella se conservan "Miliarios", piedras que se colocaban a cada milla romana (1.480 metros). De la época de los iberos visitamos el cercano poblado de "La Bastida de les Alcusses", centro defensivo y económico donde se encontró el "Guerrero de Moixent".  Hemos hecho un viaje a través del tiempo y de la historia.  La película de romanos que yo rodaría es la de una historia real o imaginaria que podría desarrollarse en nuestra tierra. Ya me he referido a uno de mis sueños favoritos en otro de los artículos: aquel en el que me encuentro una lápida romana en el campo, cuando estoy cavando un agujero para plantar un árbol. Todo puede ocurrir y la realidad, a veces, supera a la ficción. Como decía Obelix, "Están locos estos romanos", que coincide en italiano con las siglas SPQR, título del libro mencionado y divisa de las legiones romanas en sus estandartes. Si, están un poco locos; al menos los que nos hacían ver en las superproducciones de Hollywood sobre gladiadores, emperadores depravados, cristianos perseguidos y esclavos sumisos o revolucionarios, que de todo hubo en aquellos "films" a los que acudíamos tan ilusionadas para ver simplemente al guapo romano, noble o esclavo, daba igual, en aquellos tiempos todavía no estábamos por la lucha de clases, tan sólo pedíamos un final feliz: que "ella", se quedara con "él". Para finalizar mi humilde homenaje a Azorín, en este año en que las Cortes Valencianas, por fin, han decidido declararlo suyo, por ser "uno de los literatos más dignos que ha dado nuestra tierra". "Historia Antigua" en Superrealismo… "HISTORIA: lo que no se puede improvisar; lo que no se puede comprar; lo que no puede improvisar una familia, ni puede improvisar un pueblo; lo que un pueblo nuevo, una nación nueva, no puede comprar con todo el oro del mundo. Historia antigua de Monóvar;"...

    Paqui Limorti Aracil.

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